La atención residencial consta de recursos en los que se prestan servicios socio-sanitarios y de atención integral a aquellas personas con trastorno mental grave que por una situación familiar desfavorable no pueden ser atendidas de una manera permanente en su medio familiar y comunitario.
Existen dos tipos de recursos:
Miniresidencias (MR)
Son Centros destinados a personas con discapacidad por trastornos mentales graves y con deterioro en su autonomía personal y social que les proporciona una alternativa residencial comunitaria de carácter temporal o indefinido, prestándose una atención integral a los usuarios/as.
Alojamientos Tutelados
Constituyen un recurso de alojamiento y soporte para aquellas personas con trastornos mentales graves, con suficiente nivel de autonomía que no cuenten con un adecuado apoyo familiar. La atención prestada puede ser de carácter temporal o indefinida, según las necesidades de cada caso, proporcionándose una atención integral a los usuarios/as, así como una supervisión flexible y continuada