Es un recurso residencial de atención especializada a menores con graves problemas emocionales y comportamentales. Suelen ser menores que presentan generalmente carencias en diferentes áreas del desarrollo personal que no favorecen un adecuado proceso de socialización.
El perfil de los menores acogidos es:
- Haber sido declarados en Situación de Desamparo, con medida de guarda o tutela.
- Tener la condición de residentes en la Comunidad Autónoma de Canarias o encontrarse transitoriamente en el territorio de la Comunidad Autónoma.
- Tener entre 12 y 17 años.
- Presentar el diagnóstico de una problemática grave (Trastorno de Conducta; Trastorno del Estado de Ánimo grave; Trastornos adaptativos (del comportamiento, con alteración mixta de las emociones y el comportamiento); rasgos de personalidad límite y Trastornos de alimentación).
- No presentar discapacidad grave que les impida moverse por sus propios medios, requiriendo ayuda a terceros.